Saquen sus pañuelos, Shawn Michaels está aquí

Publicado por Dos el 04/09/2008 a las 23:19

En el cine, como en todo, existe un gran número de actores especializados. Existen, por ejemplo, actores especializados en criaturas fantásticas como Dough Jones, actores especializados en voces de dibujos animados, como el añorado Mel Blank, actores especializados en comedia como Ben Stiller o Adam Sandler (puaghhh), actores especializados en comedia romántica como Meg Ryan, y así podríamos seguir todo el día.

Por supuesto, en el mundo de la lucha libre, que es lo que nos interesa, también existen profesionales especializados. Por ejemplo, y echándole un vistazo a la historia de la WWE, tenemos al luchador especializado en personajes simples, como Eugene, profesionales especializados en grandes golpes de efecto durante un combate, como Mike Foley, o profesionales especializados en el hardcore y lucha violenta como Nick Mondo o Necro Butcher (obviamente, estos dos últimos ni están ni estarán nunca en WWE a menos que se compren una entrada para un espectáculo).

Pero hoy toca hablar de un luchador que, en mi opinión (que para eso soy yo el que escribe esto) se ha especializado en el drama épico, estilo “Lo que el Viento se Llevó”. Uno de sus apodos, el chico rompecorazones (en inglés HBK) le viene al dedo ya que es eso lo que hace cada vez que les vemos. No, no es que ahora seamos todos gays, a lo que me refiero es que  parece que Shawn se ha especializado últimamente en combates realmente épicos y dramáticos. Veamos, por encima sin entrar en detalle, lo que ha hecho en estos dos últimos años. Comenzó el 2007 en la cresta de la ola, quedando el último en la Royal Rumble junto al Undertaker. Después, Shawn fue a luchar por el título de WWE con el hombre que, sin duda, mejor levanta el brazo en el último instante. Estamos hablando de John Cena, el cual también venía de hacer unos combates también muy interesantes y épicos, ahí tenemos un Last Man Standing, con Umaga (quien te ha visto y quién te ve). Si bien estos combates de Shawn no fueron tan dramáticos como los últimos que hay hecho (ver más abajo) sus enfrentamientos nos mantuvieron al borde de la silla, y del colapso cardiaco.

Después de esto poco más, una lesión y una vuelta triunfal aunque no se vio acompañada de ningún título. Sus combates contra Randy Orton (no hay prisa para recuperarte de la lesión, Randy, tu salud es lo primero), si bien no son de lo peor, distan mucho de tener la tensión y calado de los que he comentado antes y de los que voy a comentar después.

Y con esto llegamos al año 2.008 dónde, sin duda, ha tenido tres grandes momentos que nos han roto el corazón.

El primero, y que ocupa con todo merecimiento el puesto de honor, y un auténtico combate mítico y dramático, fue su enfrentamiento con La Leyenda Ric Flair en Wrestlemania XXIV. Sus palabras finales fueron un auténtico golpe a lo más profundo de nuestro corazón. ¿A quién no se le saltaron las lágrimas?. Fue un trabajo simplemente perfecto.

Pero aquí no se acabó todo, después, vendría otro autentico combate épico en el cuál Shawn debería enfrentarse a la ira de Batista, en One Night Stand 2008, enfadado porque Shawn retiró a su amigo (¿este hombre tiene amigos?) Ric y porque le ganó un combate haciendo trampas (“Créeme. No estoy lesionado”, no me canso de escucharla en versión original, por supuesto). Impresionante el pundonor y el coraje de Shawn levantándose para que Batista siguiera machacándole una y otra vez.

Y aquí llegamos al tercer y último combate por ahora,  el mantenido contra Chris Jericho en The Great American Bash (GAB para los amigos y para los que pagan por carácter). Después de una primera parte trepidante, Jericho consigue abrirle una brecha en el ojo a Shawn, momento en el que comienza una autentica carnicería, con Chris atacando el ojo sin compasión, ni técnica ni llaves ni nada y Shawn sangrando cada vez más y aguantando y levantándose una y otra vez, dominado por un coraje sobrehumano.

En resumen. Hasta ahora, este año ha sido pródigo en espectáculo de calidad siempre que Shawn está en un ring, nos ha divertido, nos ha emocionado, nos ha hecho vibrar y nos ha recordado que, cuando la épica entra en acción, este deporte espectáculo puede competir con cualquier oro de tú a tú.  Es cierto que no todos entiende esto (mi familia me miró como si estuviera loco cuando los reuní a todos y les dije con lágrimas en los ojos que yo nunc sería Shawn Michaels). Pero es justo reconocer que  muy pocos profesionales son capaces de subir a la épica al ring.

Post-Data:
Señores de la WWE, dejen ya de darle palizas a Shawn Michaels, ya está bien. A ver si la próxima es el quien machaca a alguien, cualquiera me vale mientras lo machaque bien. No, la solución no es atizarle ahora a su señora. Esfuercense un poco más.

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