Yo no he estado esperando por ningún Raw este año, pero sí voy a ver el Impact de hoy. Llamadme marujo si quereis.... llamadme gilipoyas. Pero quiero saber haber que va a pasar con este asunto.
-No hay que llamarte nada, ya que yo me bajé unos cuantos Impacts porque Steven Richards debutaba. Yo sí soy gilipollas. Hogan despertará la atención durante las primeras tres semanas e intentará, con ese poder omnímodo que le ha dado la Carter, mantener esta atención con promos inanes de 20 minutos (le dan 20 minutos a Amazing Red y a Kazarian y se nos licua el trasero, cosa que no le ocurrirá a Russo cuando vea que a los compradores de camisetas no les mola), metiendo cizaña en algún feudo o directamente ganando el Legends Championship con la legdrop ante el que lleve el título en ese momento (cuanto más infravalorado mejor).
-En conclusión, como Vicentín ha ganado audiencia invitando a Raw a cualquier famosete de los USA, TNA contraataca fichando a un abuelo ultra-famosete.
Es que el wrestling últimamente me parece un chiste. No el concepto de wrestling "puro" -llamémosle puro, llamémosle "eso que muy de vez en cuando nos hace decir lahostia qué bueno es ese pavo y qué infravalorado estaría en WWE"-, sino el gran proyecto de marketing entorno a iconos, superestrellas y demás atributos de un pavo que haría brestling en territorios indies pero que hace el moñas en la "gran pantalla" -porfavor, y lo pido enserio, que nadie asocie gran pantalla a cine, sino a esa cosa majestuosa encima de donde varios individuos salen y se canean y el público puede ver con más detalle la contienda-.
-Como le dijo Monsieur Rifki a Triple H (el forero) cuando este último se acercó a Madrid para ver a la WWE: "No les mientas a tus padres. Tú no vienes a ver lucha libre, tú vienes a ver otra cosa, pero no lucha libre". El wrestling mainstream genera, dadas sus características, ingentes toneladas de basura luchística rayana en el chiste, y de vez en cuando luchadores, combates y feudos que merecen la pena; quedémonos con estos últimos y relevemos el resto al olvido, ya que me niego a condenar al ostracismo a gente como Morrison.
-Cuando veo a Ricky Marvin no pienso en lo que le puede acaecer en WWE, igual que no me imaginaría a un oso polar en medio del desierto del Sahara. Disfruto con Ricky Marvin porque no está en una super-empresa que valora más la audiencia de sus programas que la calidad de estos. El wrestling "puro", como lo ha definido Robert Kenflin, solo se da actualmente en algunas indys americanas, en Japón y en algunos lugares de Europa (excluyo México porque, en mi opinión, ha dejado de ser lo que era); el público de esas empresas no va a los shows porque los presentan dos corredores de Nascar, ni porque se celebra un concurso de bikinis, ni porque el top face es invencible. Ese público busca un wrestling que WWE y TNA les da con cuentagotas. No busquemos el rinoceronte en la Antártida ni la fidelidad histórica en Ágora.